Posibles efectos secundarios al dejar la píldora

Las mujeres empezamos a tomar anticonceptivos por motivos mucho más profundos que el control de la natalidad, aunque estadísticamente esta sea la principal causa. Por ello, para nosotras es una preocupación frecuente conocer los posibles efectos de dejar la píldora, especialmente porque no son frecuentemente mencionados e incluso se omiten,

 

¿Qué pasa en mi cuerpo al dejar la píldora?

Cuando empezaste a tomar la píldora para supuestamente “regular tus hormonas”, para “normalizar tus periodos menstruales”, lograr el manejo de la dismenorrea, el tratamiento del síndrome de ovario poliquístico o del acné, nunca imaginaste que llegaría ese momento donde dejarías de tomarla.

En especial porque nadie te avisó que debes enfrentar un proceso de detoxificación poco comentado. Dejar la píldora anticonceptiva genera efectos secundarios que interfieren con la vida diaria y las relaciones personales.

Si te encuentras en esta situación, te cuento algunos de los principales efectos.

 

Amenorrea post píldora

Al dejar la píldora puede que experimentes un periodo de entre 6 a 12 meses sin sangrado. Este es un problema médico relativamente sencillo de tratar que en la mayoría de los casos se resuelve solo.

Es originado por la deficiencia hipotalámica que implica bajos niveles de hormonas gonadotrópicas y ováricas a la vez que presenta leves a moderados niveles de prolactina, debido a la prolongada exposición a estas hormonas exógenas.

La evidencia sugiere que la incidencia de amenorrea post píldora aparece entre el 5 a 7% de los casos.

La duración promedio del uso de la píldora no parece influir en la ausencia de ovulación aunque es mucho menos frecuente cuando se producen interrupciones frecuentes en el uso.

Las píldoras anticonceptivas por lo general  son utilizadas durante más de 8 años en gran parte de las mujeres, sobre todo cuando se utiliza como tratamiento de condiciones hormonales. En ese caso, si el retorno de la menstruación tarda más de 6 meses es necesaria la intervención de los especialistas.

 

Sangrado abundante y doloroso

El problema serio viene después, cuando el sangrado retorna de forma descontrolada y con ganas de tomar venganza. Esta es una condición particularmente importante para aquellas mujeres que un momento empezaron a tomar la píldora para “regular su menstruación” y calmar los dolores.

El asunto está en que si nunca fue tratada la causa principal de la menorragia, posiblemente por elevados niveles de estrógenos y, una dieta deficiente en micronutrientes, el problema real solo fue atenuado y al dejar la píldora anticonceptiva las alteraciones previas regresan.

 

El ataque del acné

El acné es una condición que por lo general era tratada con la pastilla anticonceptiva aunque hoy en día la línea de tratamiento para esta condición se dirige más a una vertiente natural y que se ha vinculado estrechamente con el tipo de alimentación.

Lo cierto es que la aparición del acné es una complicación frecuente al dejar la píldora anticonceptiva. El retorno a los altos niveles de andrógenos, en especial de su derivado la testosterona, estimula la producción y secreción de sebo.

El aumento de la producción de sebo se correlaciona directamente con la gravedad y aparición de lesiones de acné.

Hablamos de un factor olvidado cuando la píldora anticonceptiva es indicada para tratar el acné sin antes resolver o indagar sobre el origen de los niveles hormonales alterados, como puede ser un desbalance de estrógenos, o una microbiota alterada.

El acné es una condición grave que afecta la autoestima y los niveles de confianza de las mujeres que lo presentan aunque sea varios años después de la adolescencia. Es como volver el tiempo atrás resaltando los peores momento de esa dura etapa.

Entre otros efectos de dejar la píldora anticonceptiva tenemos mareos, dolor de cabeza, aumento de peso y dolor abdominal. Síntomas similares a los que posiblemente presentaste al empezar a tomarla, y quizás no los recordabas.

 

¿Hay beneficios al dejar la píldora?

Sé que estás llena de dudas respecto al tema y empiezas a creer que dejar la píldora no es la solución pero, lo cierto es que sí.

Para tu cuerpo siempre va a ser mejor estar lejos de elementos artificiales que estimulan tu actividad hormonal. Sobre todo cuando se trata de controlarla con dosis de hormonas exógenas.

Al dejar la píldora anticonceptiva notarás muchos cambios positivos en tu cuerpo, entre ellos podemos mencionar:

 

Pérdida de peso

Para nadie es un secreto que empezar a usar anticonceptivos en la mayoría de los casos genera incremento del peso corporal. En parte porque las hormonas que ingieres incrementan la retención de líquido por tu organismo al actuar sobre el principal sistema regulador de la tensión arterial.

Al dejar la píldora está situación cambia y te verás beneficiada con los cambios oportunos en tu estilo de vida.

La pérdida de peso es uno de los beneficios más evidentes de dejar la píldora anticonceptiva pero es sólo el principio de una progresiva sanación. También disfrutarás de:

  • Mejora de la libido
  • Se reducen las migrañas
  • Piel reluciente
  • Menos infecciones vaginales, esta es otra de las condiciones más asociadas al uso de la píldora anticonceptiva aunque casi nadie la menciona pese a que afecta en gran medida la calidad de la vida sexual de la mujer.
  • Energía para mover el mundo, mejor nivel de ánimo y de las relaciones interpersonales.

 

Nutrición post-píldora

Pese a todos los posibles efectos de dejar la píldora, lo cierto es que en muchos ocasiones tu cuerpo necesita un empujoncito para restablecer sus niveles hormonales normales, tanto por los muchos años de medicamento como por esas alteraciones que nunca fueron corregidas y van a resurgir.

Es necesario que enfoques tu nutrición de la manera correcta, además de relajarte y dejar que el tiempo repare todos esos años de maltrato a tu cuerpo. hablaré de ello más a fondo en el próximo artículo.

 

Dieta antiinflamatoria

Hay cambios sencillos, como limitar la ingesta de alimentos ultraprocesados y la exposición a elementos xenobióticos. ¿Tienes acceso a alimentos orgánicos? ¿Puedes dejar de usar envases plásticos? Considéralo: es la mejor opción.

Al dejar la píldora anticonceptiva, incluye mucho color en tus platos, una forma de hacerlo es aprovechar la gran variedad de vegetales. Procura poner un poco de cada uno en cada comida que realices.

Hay alimentos con gran poder antiinflamatorio, que adicionalmente contribuyen al bienestar de tus hormonas. Los vegetales de hojas verde (brócoli), los frutos rojos, los pescados, el aceite de oliva, las semillas y los granos. Con estos nutrientes aportarás a tu cuerpo:

  • Flavonoides
  • Isoflavonas
  • Resveratrol
  • Ácidos grasos omega 3
  • Hierro
  • Vitamina C
  • Magnesio
  • Otros nutrientes para impulsar la recuperación de tu organismo.

¿Suplementación al dejar la píldora?

Al empezar a usar y al dejar la pastilla anticonceptiva, en muchos casos es necesaria una suplementación básica, sobre todo si tu dieta es deficiente. Con los anticonceptivos incrementa el uso y la depleción de vitaminas y minerales como el ácido fólico, la vitamina B12, la vitamina B6 y la riboflavina, y minerales como el zinc, magnesio y selenio.

Por lo general las mujeres que toman anticonceptivos no utilizan ningún suplemento durante todos estos años y al dejar la píldora el cuerpo se enfrenta a un fuerte déficit de nutrientes. Esta es una condición que se debe individualizar para cada caso, de acuerdo con la condición de cada mujer.

 

Para concluir

Dejar la píldora anticonceptiva siempre va a ser la mejor opción. Bien sea porque quieres sanar tu cuerpo o porque estás pensando en ser mamá.

En todos los casos, es un proceso que requiere de tiempo pero que con paciencia y una buena asesoría nutricional lo vas a lograr, sin necesidad de experimentar con gran intensidad los efectos secundarios de dejar la píldora.

 


Referencias

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/6108247

https://www.kup.at/kup/pdf/10167.pdf

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17037711/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/6764883

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12265355

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26690853